Evite multas de PROFECO por publicidad engañosa

La publicidad engañosa, de acuerdo con la PROFECO, es aquella que refiere características o información de los bienes, productos, servicios que pudiendo no ser verdadera inducen al error, por la forma inexacta, falsa o exagerada, parcial, artificiosa, o tendenciosa en que se presenta.

Es decir, cuando se transmite información inexacta o falsa de algún producto para generar confusión entre los consumidores. La consecuencia más grave es que éstos se hacen una idea falsa sobre los beneficios del producto o servicio. Por su parte la empresa comete un fraude al publicitar atributos que el producto no tiene.

En julio de 2013, la empresa Gennoma Lab fue sancionado con dos millones, treinta y tres mil pesos derivado de una denuncia que se hizo en contra de los beneficios del shampoo “´Tío Nacho Matizante” pues el producto no servía para los fines que se anunciaba.

En Julio de 2018, Profeco sancionó a Uber, Easy Taxi y a Cabify por presumir un servicio seguro, cuando en realidad dentro de las cláusulas del servicio se deslindan de cualquier responsabilidad, entre otros motivos. Los montos de las sanciones fueron de 3.9 millones para Uber, 1.8 para Easy Taxi y 700,000 para Cabify.

Cuando hay publicidad engañosa de por medio, Profeco señala que los afectados son tanto los consumidores como la competencia:

  • Los consumidores en cuanto a violar su derecho a la información, y obviamente en aspectos económicos.
  • La competencia al realizar prácticas desleales
  • La Profeco constantemente monitorea la información emitida en los medios de comunicación en busca de publicidad engañosa. Además, recibe denuncias por parte de los consumidores a través de diversas vías.

¿Qué debes saber para protegerte?

Primero que nada es importante que al realizar tus piezas publicitarias no exageres sobre los beneficios de tus productos o servicios con el fin de influir en la decisión de compra de tus clientes. Esto implica dar información objetiva, exacta y sin exageraciones sobre los beneficios reales que otorga tu producto o servicio.

Es preciso también que sepas que la Profeco distingue varios tipos de publicidad engañosa. Conocerlos te evitará sanciones y futuros dolores de cabeza:

Publicidad engañosa por acción: Consiste en incluir textos, diálogos, sonidos, imágenes, marcas, denominaciones de origen y otras descripciones que induzcan al error o confusión.

Publicidad engañosa por omisión: Es no decir las características indispensables del producto o servicio para que el consumidor pueda decidir.

Publicidad comparativa: La publicidad comparativa se permite, siempre y cuando no sea engañosa.

Publicidad denigratoria: Es la que desacredita un bien o servicio con información no veraz.

Publicidad parasitaria: Se aprovecha del prestigio adquirido por otro proveedor, de manera tal que con el mensaje se hace creer al consumidor que el bien o servicio publicitado se corresponde con el tipo (características) de los que anuncia su competencia, causando confusión.

Publicidad encubierta: Se oculta el carácter publicitario. Generalmente se emplea el carácter informativo sin hacerle ver al consumidor que se trata de un publirreportaje, por ejemplo.

Debes saber que la Profeco está totalmente facultada para revisar los casos de publicidad engañosa que considere, asimismo es libre de obligar a proveedores a entregar información que se les requiera y éstos no podrán oponerse bajo ningún argumento.

Así también puede, luego de analizar los anuncios, suspender aquellos que no cumplan con la ley, prohibirlos y establecer sanciones económicas.

 

Fuente: Entrepreneur