México cuenta con 8 días de reservas de combustible

Enero estuvo protagonizado por las largas filas de autos en las estaciones de combustible, gasolineras cerradas y personas con garrafones en la cajuela. La crisis de desabasto con la que iniciaron el año algunos estados del occidente y centro del país a principios de año, debido a la estrategia del gobierno para acabar con el huachicoleo, mostró la frágil infraestructura que existía para el almacenamiento de combustible, que tenía una autonomía de entre dos a cuatro días, según se trate de gasolina, diésel o turbosina.

El gobierno no quiere volver a ver esas imágenes y asegura que, en cerca de cinco meses, logró elevar los inventarios de gasolina magna y premium de 4 millones a más de 8 millones de barriles.

Octavio Romero Oropeza, director general de Pemex, informó en abril, junto al presidente Andrés Manuel López Obrador, que los inventarios de gasolinas se habían recuperado de los eventos vividos a inicios del año. “En enero traíamos un inventario de 6.3 millones de barriles, se ha venido incrementando a lo largo de estos meses y hoy traemos un inventario, bastante bueno, del orden de 9.3 millones de barriles en terminales terrestres. Esto equivale alrededor de ocho días de combustible para el país”, dijo Oropeza.

Las cifras de inventarios de magna y premium rondaban los 3 días de almacenamiento entre enero y marzo de este año, un dato similar al que llevó a la pasada administración a formular un plan para elevar esta capacidad.

“La infraestructura de Pemex puede almacenar 1,900 millones de litros de petrolíferos (casi 12 millones de barriles), lo cual promedia 2.9 días en inventarios para el abasto en el país (3.4 días de gasolinas, 3.4 días de diésel y dos días de turbosina)”, explica el reporte Almacenamiento de petrolíferos en México: retos y oportunidades, de la consultora PwC, publicado en mayo de este año, en sintonía con las cifras presentadas en el sexenio pasado.

Los números oficiales muestran que los niveles de inventario iban en aumento hacia abril de este año, hasta tocar un máximo en la segunda semana de agosto con 8.26 millones de barriles. Hace un año había 4.1 millones de barriles, según las Estadísticas de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía (Sener).

Esta cantidad de combustible almacenado, dividido por el consumo diario promedio que se tiene en el país –cerca de 800,000 barriles promedio diario-, implica que hay una autonomía de 7.6 días de abasto.

Este nivel de inventarios incluso supera las metas previstas para 2020 en la Política Pública de Almacenamiento Mínimo de Petrolíferos, el programa implementado en la administración anterior, que imponía tener cinco días de abasto para ese año, y de ocho a nueve días para 2022.

Aunque una mayor autonomía es positiva, no queda claro cómo se ha logrado este avance en tan poco tiempo, incluso pensando que algunos de los proyectos privados de terminales hayan comenzado a operar, cuestionan expertos del sector.

“Es una suma de decisiones y circunstancias favorables a la formación de un mejor inventario de hidrocarburos líquidos. Por una parte, la clara conciencia en Pemex de que las terminales (todas, las marítimas y las 75 TAR) deben operar con mayores índices de eficiencia y de mejores controles. Además, inciden los proyectos privados en la materia, algunos en operación plena o parcial, por marcas pioneras en cubrir esa función estratégica”, explica la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), en una respuesta por escrito a Expansión.

El gremio de gasolineros está obligado a cumplir con su parte de este abasto, según la Política Pública, por lo que deben dar cuenta de su almacenamiento particular a la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

La Política Pública de Almacenamiento muestra que Pemex tiene una capacidad total de 16.6 millones de barriles en sus 572 tanques, pero con una capacidad operativa de 11.9 millones de barriles, según cifras al 2018. Esto implica que con las cifras del año pasado, estos tanques se usaron al 34.4% de su capacidad operativa; mientras que ahora llegan al 68.9%.

Oferta y consumo

Pero las tendencias de consumo y oferta de combustibles no explican cómo aumentaron los inventarios. Pemex, Sener y CRE no respondieron a solicitudes de entrevista sobre este tema.

La siguiente gráfica muestra cómo tanto el consumo como la oferta de combustibles en el país se han mantenido estables en lo que va del año. Incluso el diferencia entre ambas ha sido mínimo y se ha compensado a lo largo de 2019.

 

 

Estos indicadores no indican un aumento en la oferta –sea por producción o importación- que hubiera ayudado a elevar los inventarios en casi 4 millones de barriles. Al mes de junio, el dato de la producción diaria por mes entre enero y junio muestra un saldo a favor de 84,000 barriles.

“Entiendo que Pemex sí ha intentado tener más producto guardado para prevenir desabasto. Pero no de esos niveles”, dice David Rosales, socio de la consultora Talanza Energy.

Otra explicación a este aumento apunta a los llamados tickets, un instrumento previsto dentro de la política pública para que los comercializadores y distribuidores demuestren que están cumpliendo con la regulación y los objetivos en materia de almacenamiento, dice Alejandro Montufar, director de la consultora PetroIntelligence.

“Quienes no tienen almacenamiento deben tener los tickets. Es el derecho financiero a tener combustible. Esto puede crear que los inventarios suban”, dice Montufar.

El riesgo es que sean inventarios “virtuales”, que en realidad no suman a la capacidad real que se tiene para abastecer de gasolinas en un caso de emergencia.

“Creo que están sobrerepresentados, porque ahora hay muchos más comercializadores y pueden estar contando doble”, explica una fuente del sector que pidió el anonimato.

El aumento de inventarios también puede implicar que Pemex tenga mayores costos derivado de un producto que no está usando, lo que debe reflejarse como un gasto dentro de las finanzas de la compañía, apunta Raymundo Sánchez, socio de la consultora AT Kearney.

“Si en la anterior administración se mantenían los inventarios al mínimo –lo que implicaba un riesgo ante cualquier contingencia- lo hacían para mantener los costos al mínimo”, explica el analista.

El almacenamiento también pudo incrementarse por la entrada en operación de nuevos proyectos, que a marzo sumaban 70 con una capacidad de 45.5 millones de barriles, y 4,640 millones de dólares (mdd), según datos de Sener a marzo. Pero la gran mayoría de estos emprendimientos aún se encontraban en etapa de evaluación o de obtención de permisos, y no se tiene registrado que alguno nuevo esté operando ahora.

Los privados, además, si bien han elevado sus importaciones de combustibles, compraron apenas 2.4 millones de barriles de combustibles durante julio, 1.95 millones en junio, y 1.69 millones en mayo. Estos barriles se suman dentro de las estadísticas de Sener sobre la oferta disponible.

Los números señalan un panorama más alentador sobre el almacenamiento de combustibles, pero no ofrecen suficiente información para saber si este aumento en las reservas estará disponible ante cualquier contingencia, como la vivida a inicios de este año.

 

Fuente: Expansión