El árbol de Navidad, su origen y cómo se volvió tradición

La decoración de árboles tiene varios orígenes. Muchos aseguran que la tradición cristiana de decorar un árbol para Navidad proviene de Alemania, sin embargo también se tiene en cuenta que los celtas decoraban un roble cuando llegaba el invierno (Navidad en Europa), con frutos de todo tipo, para así asegurarse el regreso del sol. Los católicos adoptaron estas costumbres, reemplazando los robles por abetos y pinos, los que simbolizan la unión entre el cielo y la tierra, además de la fecundidad y la sabiduría. Por su forma triangular, también representan a la Santísima Trinidad.

El árbol de Navidad, su origen y cómo se volvió tradición

Los cristianos que comenzaron la tradición de decorar árboles perennes fueron devotos germanos, de la región de Alsacia, y supuestamente fue Martín Lutero quién por primera vez puso luces en él, en el siglo XVI. Los adornos, que originalmente eran manzanas, representan el pecado original y las tentaciones, y las luces (velas, inicialmente) representan la luz de Jesucristo.

El 8 de diciembre de 1854 el papa Pío IX declaró el Dogma de la Inmaculada Concepción de María, en el que se eximía a María de todo tipo de culpa o pecado por la concepción de Jesús. A partir de la declaración del papa Pío IX, el 8 de diciembre se festeja el día de la Inmaculada Concepción de María es decir, el día que San Joaquín y Santa Ana concibieron a la Virgen María.

La tradición de armar el árbol de Navidad el día de la Inmaculada Concepción es típica de Italia y se ha difundido en nuestro país Argentina gracias a la cantidad de inmigrantes que llegaron a nuestra tierra.

¿Por qué un árbol? La versión más aceptada es que el árbol simboliza la vida, el universo y el amor de Dios. Por ello, cada esfera representa una oración: las rojas son para peticiones, las blancas para agradecimientos, las azules sirven para expresar arrepentimiento y las doradas expresan alabanza. Tradicionalmente, también las esferas van de 24 a 28, de acuerdo al número de días que tenga el adviento, que es el período que señala el comienzo del año litúrgico cristiano y comprende las cuatro semanas anteriores a la Navidad ese año.

En lo alto del árbol se coloca finalmente la estrella, que simboliza la fe que debe guiar la vida de cada cristiano y que debe ser colocada por la persona mayor de la familia.

 

 

Fuente: Mitre