Pide Onexpo impulsar proyectos de coinversión pública y privada en el sector gasolinero

A pesar de los recientes cambios a la Ley de Hidrocarburos, que de entrar en vigor pondrían en riesgo inversiones en el sector, Roberto Díaz de León, presidente del organismo que agrupa a empresarios gasolineros de las 32 entidades, Onexpo Nacional, consideró en exclusiva que existen oportunidades de inversión y diálogo entre el sector privado y público para continuar con el crecimiento y la penetración nacional del sector gasolinero en México.

Al puntualizar a El Economista la importancia de iniciar nuevos proyectos de coinversión pública y privada, el presidente de Onexpo precisó que existen al menos 170 municipios del país que carecen actualmente de estación de servicio. Esto, dijo, a pesar de que tienen potencial económico, dentro de los parámetros de rentabilidad necesarios y aceptables. Éstas son, dijo, algunas de las áreas de oportunidad para acrecentar inversiones, con visión constructiva entre gobierno y particulares.

“Creemos en una Pemex fuerte, competitiva y abierta a los procesos de mercado, pues está visto que ni el Estado ni el mercado pueden solventar solos el crecimiento y el desarrollo económico y social del país”, aseguró.

Díaz de León enfatizó que, a pesar de las reformas a la Ley de Hidrocarburos, “las inversiones continúan siendo rentables”.

Recordó que el año pasado los empresarios gasolineros invirtieron 12,000 millones de pesos, únicamente en la adecuación o sustitución de dispensarios, pero también se invirtió en instalaciones, en capacitación, en imagen, en mercadotecnia y en profesionalizar al sector en diferentes ámbitos, “podemos hablar de inversiones que superan los 20,000 millones de pesos”.

“México necesita inversiones para infraestructura de almacenamiento, destacando que, desde la década de los 90, Pemex no ha desarrollado nuevas terminales de almacenamiento y mantiene 77 solo con un aumento en su capacidad”. Para el empresario, existe un futuro interesante para las inversiones en el sector, ya que se utilizarán combustibles fósiles para los próximos 20 años pues cambiar el parque vehicular lleva mucho tiempo.

 

Fuente: El Economista