Los beneficios de mezclar E10 en las gasolinas

El etanol no sólo puede sustituir al MTBE, sino que también traería consigo grandes beneficios para nuestro país. La decisión ahora está en manos de la CRE, quien tiene la obligación, tanto en nuestra ley como en lo acordado en el TMEC, de evaluar la evidencia científica disponible y decidir si modifica la NOM-016[1] para permitir el uso de E10 en todo el país.

No permitirlo sería un retroceso para México, y, además, generaríamos una barrera técnica al comercio al obstaculizar por la vía regulatoria la importación de E10, lo que pondría en riesgo las exportaciones de productos del campo mexicano a la Unión Americana.

Permitir una mezcla de etanol al 10% (E10) en las gasolinas como oxigenante generaría grandes beneficios para México, tanto económicos como medio ambientales y sociales. Se generaría una verdadera competencia en el mercado de oxigenantes y se reduciría el precio de la gasolina, además de que el uso de E10 reduciría de manera muy importante la emisión de partículas suspendidas PM2.5 y gases de efecto invernadero (GEI). De manera adicional, permitir el E10 en todo el territorio nacional generaría una nueva agroindustria para la producción de etanol, sobre todo en el sureste de México.

En la actualidad el principal oxigenante que se utiliza en México es el éter metil terbutílico o MTBE, un compuesto fósil que México emplea desde la década de los años 90 en las gasolinas que se venden en el país. Sin embargo, se ha comprobado que este producto es altamente perjudicial para el medio ambiente, y contamina los mantos acuíferos.

El proceso en la CRE

En 2016, la NOM-016-CRE-2016 (NOM) permitía, en todo el país, excepto en las zonas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México usar una mezcla de 5.8% de etanol en las gasolinas. Pero en 2017 dicha norma se modificó, para permitir el uso de etanol al 10% (E10) con la prohibición para su uso en las zonas metropolitanas de la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

En 2020 la Suprema Corte de Justicia (SCJN) declaró la NOM inconstitucional por razones procedimentales, pero no por méritos propios del etanol, además de que regresó el proceso normativo a la Comisión Reguladora de Energía (CRE), abriendo un plazo de 180 días para que se agotaran los inventarios existentes de E10. Dicho plazo se cumplió el pasado 01 de junio, sin que la CRE modificara NOM, y por lo tanto hoy en día solamente se permite una mezcla de 5.8%, lo cual resulta económicamente inviable.

Hoy estamos a la espera de que se reanuden los grupos de trabajo para presentar las evidencias técnicas que demuestran la viabilidad técnica del uso de E10 en México. Además, por ley las normas se deben de revisar cada cinco años, y diversas agrupaciones privadas y de la sociedad civil han manifestado su apoyo por la apertura del E10 en todo el país. Los gobiernos de Nuevo León y Jalisco han solicitado a la CRE que se les incluya en dichos grupos de trabajo.

¿Qué es el etanol?

El etanol es alcohol etílico que se obtiene a partir de la fermentación de los azúcares que se encuentran en los productos vegetales, como cereales, caña de azúcar y sorgo. Este aditivo tiene varios años empleándose en gran parte de Estados Unidos y otros 70 países. Los impactos positivos en su uso han llevado a estas naciones a permitir mayores porcentajes de bioetanol en sus combustibles, entre ellos Brasil (27%), Paraguay (27%) y Argentina (12%).El uso de E10 es seguro y así lo estableció el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) en un estudio comparativo emitido en 2018, en el cual comprobó que el potencial de formación de ozono de las gasolinas oxigenadas con 10% de etanol, comparadas con las gasolinas oxigenadas con MTBE), resultó sin diferencias estadísticamente significativas.

Sin embargo, la adopción del E10 sí garantiza una reducción en las emisiones de óxidos de carbono, compuestos orgánicos volátiles (COV), partículas finas y tóxicos cancerígenos como benceno y 1,3 butadieno, de acuerdo con numerosos estudios científicos publicados recientemente.

La adopción del E10 también logra beneficios para la salud. El uso de este compuesto reduce las emisiones de partículas finas PM10 y PM2.5 en más de un 30%. Estas partículas son dañinas para el corazón, pulmones e hígado, además de que son responsables de diversas enfermedades respiratorias y cardiovasculares, que, sumadas a la pandemia de coronavirus, aumentan significativamente las probabilidades de fallecimiento.

El del E10 generaría impactos positivos en el marco de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas: empleos en zonas rurales, mejor calidad de aire (fuentes de energía limpias y de buen costo), y reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).

Los autos en México están listos para usar E10

La flota de autos que circula hoy en día es perfectamente compatible con gasolinas oxigenadas con etanol al 10% o más. Recientemente, la Asociación Mexicana para la Movilidad Sustentable (AMMS) se dio a la tarea de evaluar y revisar los manuales de propietarios de modelos actuales y de los últimos 10 años, y en ninguno de ellos, se pudo observar advertencia alguna en contra de la utilización de gasolinas con E10. Esto rompe con un mito que los detractores del etanol han empleado para impedir que este oxigenante sea autorizado en sustitución del MTBE.

Adicionalmente, desde el año 2017 y hasta junio de 2021, periodo en el cual se permitió el E10, no se tiene registro de algún reporte por falla en los motores. La gran mayoría de automóviles que cargan gasolina en las zonas fronterizas compran gasolinas con E10 por su menor precio.

Etanol y economía

Entre los principales beneficios de utilizar E10 es que México generaría ahorros diarios de 44.4 millones de pesos (mdp), lo que generaría una mayor rentabilidad para Pemex y le ayudaría a mejorar su situación financiera.

Un estudio realizado por la consultora Turner Mason and Company[1] demostró que de haberse utilizado el E10 en los últimos 10 años en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), se habría generado un ahorro de alrededor de 2.225 mil mdp correspondientes al impacto en el precio de la gasolina y los beneficios para el octanaje.

México cuenta con 50 ingenios distribuidos en 16 estados de la República Mexicana (sur/sureste principalmente) que podrían aprovechar las 3.5 millones de hectáreas disponibles para producir caña de azúcar sin expandir las fronteras de producción agrícola, lo que generaría 350 mil nuevos empleos e incrementaría los ingresos de los trabajadores rurales.

En conclusión, el etanol no sólo puede sustituir al MTBE, sino que también traería consigo grandes beneficios para nuestro país. La decisión ahora está en manos de la CRE, quien tiene la obligación, tanto en nuestra ley como en lo acordado en el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC), de evaluar la evidencia científica disponible y decidir si modifica la NOM-016[2] para permitir el uso de E10 en todo el país.

No permitirlo sería un retroceso para México, y, además, generaríamos una barrera técnica al comercio al obstaculizar por la vía regulatoria la importación de E10, lo que pondría en riesgo las exportaciones de productos del campo mexicano a la Unión Americana.

 

Fuente: Oil & Gas Magazine